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Editorial Circulo Rojo, 08 de febrero de 2022

Cómo hacer worldbuilding sin que se te vaya de las manos

A menudo muchos escritores se acercan Círculo Rojo con una duda común, ¿cómo empezar a escribir? Es una pregunta compleja y depende, sobre todo, de la intención del propio escritor. Por ejemplo, no es lo mismo escribir un ensayo o una tesis que una novela histórica o de fantasía. Estas últimas son un poco más rebuscadas, por decirlo de alguna forma. Además existen un hándicap añadido; hay demasiada competencia.

Autores como J.R.R. Tolkien, George R.R. Martin, J.K Rowling, Cassandra Claire o la española, Laura Gallego han elevado el listón demasiado alto y ahora llegar pensar en competir con ellos puede resultar casi imposible. No obstante, ya sabéis que en Círculo Rojo nos gusta hacer posible lo complicado y por ello os dejamos este post sobre cómo hacer worldbuilding sin que se te vaya de las manos.

 

Antes de nada, ¿qué es worldbuilding?

 

Dejando un lado los anglicismos que se apoderan del lenguaje, worldbuilding es la terminología que se usa para referirse al método que utilizan muchos de los escritores más reconocidos del género de ficción para crear el mundo paralelo de sus novelas.

Así, J.R.R. Tolkien usó está técnica para llevar a sus lectores el mundo de ‘El Hobbit’ y ‘El señor de los anillos’, es decir directos a la Tierra Media. Fue capaz de crear una geografía específica, una historia, distintas etnias y lenguas para ese mundo que sigue conquistando generación tras generación.

Otro ejemplo es George R.R. Martin a quien algunos de sus lectores recriminan el excesivo mimo que emplea en la descripción de los mundos que rodean el enigmático mundo de ‘Juego de Tronos’.

 

Una vez que ya tenemos el concepto claro, ¿cómo hacemos un buen worldbuilding?

Uno de los aspectos por los que el worlbuilding es tan importante es porque ubica al lector en la novela. Por ejemplo, en la saga de ‘Harry Potter’ todo el mundo sabe identificar la diferencia entre un muggle o mago. Así como qué significa ser un mortífago.

En una obra de fantasía es fundamental que el lector entre de lleno en el mundo de los personajes y para ello es vital que exista una historia bien planificada y estructurada que defina cada una de las partes de ese mundo que deberá ser tan real como el que habitamos.

En este sentido, es importante prestar atención a la forma en la que lo visualizamos en nuestra mente. Así será mucho más fácil trasladarlo al papel. Si creamos ese mundo dentro de nuestra mente de manera detallada y luego lo plasmamos en el folio como si lo estuviéramos compartiendo con nuestro mejor amigo, podremos entenderlo mejor.

Una vez que el boceto está más o menos diseñado es hora de darle forma y comenzar a crear los submundos que engloban nuestro mundo. Es bueno que además de elegir el nombre de ese lugar en el que habitaran nuestros queridos personajes, nombremos cada pequeño elemento que se encuentra dentro del mismo. Se trata de un técnica narrativa muy común, ya que si los elementos que rodean el argumento tienen nombre, es mucho más sencillo escribir sobre ello.

Asimismo, es importante decidir cómo viven los integrantes de nuestro mundo, cuál es su cultura, con quiénes mantienen dispuestas y que saben sobre su propio universo.

Por último, pero no menos importante es necesario rememorar algunas de las asignaturas principales del colegio. La primera la lengua y los idiomas. Como en cualquier universo o planeta que imaginemos, los personajes deben hablar diferentes lenguas. Así como en la vida real cada territorio tiene un lenguaje diferente, en nuestro universo ficticio también. Esta parte puede ser divertida, pero también compleja, ya que debe ser lo más real posible, por lo ideal es crear reglas gramaticales y ortográficas específicas para cada lengua.

Después viene la geografía, cómo va a ser nuestro mundo; redondo, plano, cuadrado o quizás triangular. Es necesario que diseñemos una geografía específica y sobre todo diferente. Por ejemplo, si pensamos en ‘Juego de tronos’, podemos ser conscientes de en qué reino nos encontramos, únicamente observando los árboles que crecen, el clima e incluso la arquitectura.

Es importante que los lectores perciban ese mundo inventado como una realidad paralela, que se impliquen y quieran conocerlo en profundidad y para ello es imprescindible ser precisos en los detalles.

De este modo, surge otra nueva necesidad. Ya tenemos el lenguaje y el entorno, pero qué hacemos con la historia, no la del argumento, sino la historia de nuestro mundo. Qué ha ocurrido sobre esas tierras, cómo ha influido a nuestros personajes. Son preguntas imprescindibles que deben ser respondidas.

Por último, pero no menos importante, no tengas miedo de copiar. Como bien dijo Picasso: “los grandes artistas copian, los genios roban” y por muy cuestionable que pueda sonar esta frase, no deja de ser cierto. Debemos inspirarnos en los grandes escritores de fantasía para convertir nuestra obra en un gran éxito. Esto no significa que plagiemos su obra, pero sí que prestemos atención a cada pequeño detalle y tratemos de mejorarlo y traerlo a nuestro mundo.

 

Esperamos que este post te haya servido para comenzar a crear ese mundo en el que llevas tiempo pensando. Además de estos consejos, recuerda que lo principal es no desistir, quien la sigue la consigue y con constancia, seguro que logras dibujar el mapa de un nuevo mundo. ¡¡Anímate!!

 

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